Sistema Vac-Vac y Bethell

Utilizamos un tratamiento con mayor profundidad: Autoclave

El tratamiento de la madera


En muchos casos existe la creencia de que una madera está “tratada” cuando simplemente ha sufrido un proceso de estufado o acondicionado de su humedad, es decir, se ha secado artificialmente. Sin embargo, esto tan sólo supone un proceso previo y necesario al de la protección preventiva en autoclave.

También hay quien cree que una madera secada convenientemente y cubierta superficialmente con una capa de barniz o de pintura, queda protegida completamente; sin embargo, esto no es cierto, al poderse presentar el siguiente proceso: los cambios climáticos bruscos actúan sobre la madera produciendo movimientos dimensionales, pudiendo crear a consecuencia de éstos, fendas o grietas con más profundidad que la alcanzada por los productos protectores de tipo superficial.

De esta manera, la  madera queda expuesta a los ataques de los agentes destructores  abióticos (agua, sol, pH de la tierra) y bióticos (hongos, insectos xilófagos).



Protección adecuada con el proceso en autoclave


Para proteger la madera situada a la intemperie, utilizamos un tratamiento con mayor profundidad, con el cual se la protege adecuadamente, a fin de incrementar su vida media de servicio, evitando así su renovación tras cortos períodos de tiempo.

Las plantas de tratamiento protector de madera se han concebido para realizar este servicio, empleando para ello tecnologías tanto mecánico-físicas como químicas.
La madera, sometida a este  tratamiento protector, sufre inicialmente en cámara cerrada un vacío a fin de extraer el aire de su interior, tras lo cual se impregna con un producto protector en función de su posterior uso. Una vez impregnada la madera, se la somete a un nuevo proceso de vacío a fin de lograr que tan sólo quede en su interior la cantidad debida de protector.

Este sistema protector se denomina:

a) Sistema VAC-VAC.


Según el destino de la madera se utilizarán distintos protectores. Así, en el caso de madera de construcción exterior que no está directamente en contacto con el suelo, se emplea un protector con características insecticidas, fungicidas y repelentes del agua, los cuales incrementan su estabilidad dimensional frente a la misma, impregnando la madera mediante sistema VAC-VAC, que cubre la Clase de uso 3 que se define en la norma europea EN 335:

•    Clase de uso 3: Situación en la cual la madera o el producto derivado de la madera no está bajo cubierta ni en contacto con el suelo. Puede estar permanentemente expuesto a la intemperie, o bien protegido de ella pero sometido a humectación.

De esta forma, la madera queda protegida adecuadamente presentando las siguientes ventajas frente a las no tratadas:

1) Conserva su propio color después del tratamiento.

2)
No sufre prácticamente hinchazones ni enmohecimiento debido a la acción de lluvias y riegos, evitándose así su pudrición.

3)
La madera incrementa su grado de estabilidad dimensional frente al agua.

4) Presenta un grado de homogeneidad superior.

5) El aumento de calidad y mejoras tecnológicas que presenta la madera así tratada incrementa su período de vida multiplicándola por cuatro. Ésto, conlleva un gran ahorro de gastos periódicos de mantenimiento y de reposición, así como una reducción de la tala de árboles, lo que revierte en una explotación selvícola controlada y por lo tanto, en la protección de nuestros bosques y del medio ambiente en general.

6)
Tras un corto período de tiempo desde la impregnación, la madera admite todo tipo de barnices, pinturas, colas, etc. Es aconsejable que las maderas que van al exterior sean protegidas con productos de tipo Lasur “a poro abierto” contra los rayos ultravioletas para evitar la fotodegradación solar. Por propia experiencia, para mantener el elemento de madera en perfectas condiciones de protección frente a la fotodegradación y por cuestiones de estética, aconsejamos la aplicación de estos productos anualmente (otoño) o en las peores circunstancias bianualmente (primavera y otoño).

b) Sistema BETHELL.


Para la madera utilizada en construcción exterior y que estará directamente en contacto con el suelo y el agua, se emplean protectores hidrosolubles con características insecticidas, fungicidas y repelentes del agua que incrementan su estabilidad dimensional frente a la misma, impregnando la madera mediante sistema que cubre las Clases de uso 4 y 5 que se definen en la norma europea EN 335:

•    Clase de uso 4: Situación en la cual la madera o el producto derivado de la madera está en contacto con el suelo o con agua dulce y expuesto a una humectación permanente.

•    Clase de uso 5: Situación en la que el componente está permanentemente en contacto con el agua salada.

Los daños que pueden afectar a la madera enterrada en el suelo provienen de dos tipos de agentes: los abióticos (agua, humedad, pH de la tierra, etc.) y bióticos (insectos xilófagos y hongos de pudrición). Para evitarlos, se utilizan productos hidrosolubles, siendo necesario que presenten un alto grado de permanencia en la madera, no debiendo ser deslavados por el agua ni producir volatizaciones por altas temperaturas.

La madera impregnada adquiere la siguientes propiedades:

•    Inodora.
•    Limpia.
•    Inocua para el hombre, animales y plantas.
•    Estabilidad dimensional frente al agua, alcanza un grado de homogeneidad mayor.
•    Su período medio de vida se multiplica aproximadamente por cuatro respecto a su durabilidad natural.

Aconsejamos que, sobre la madera tratada mediante sistema BETHELL con protectores hidrosolubles, se aplique una mano de aceite de teca para madera una vez al año (en otoño) o dos, en las peores circunstancias (primavera y otoño), para mantenerlas en perfectas condiciones de mantenimiento.

Se debe considerar de gran importancia el control de calidad a realizar cuando se efectúan los tratamientos en AUTOCLAVE, dado que sin él, los resultados podrían no alcanzar los niveles adecuados.
 

El citado control debe referirse a:

a) Producto protector empleado, tanto en lo referente a su composición (materias activas), como a la concentración de empleo.

b) Madera tratada, en relación con la cantidad de producto protector retenido, que no debe ser  inferior ni sobrepasar las cantidades adecuadas según exposición y según el grado de protección a alcanzar.

Considerando el gran volumen de utilización de madera que conlleva el crecimiento y evolución del país, se necesitan estas plantas de tratamiento que, empleando moderna tecnología, permiten el tratamiento de una gran cantidad de este material a utilizar en diversos campos como pueden ser la carpintería interior y exterior, la construcción, equipamiento de mobiliario urbano y rústico para jardines, parques y vías públicas.
 


Utilizamos una moderna tecnología para su tratamiento


Conalsa posee cuatro plantas industriales para el tratamiento de la madera mediante sistema VAC-VAC (Vacío-Vacío para maderas no en contacto con el suelo), y sistema BETHELL (Vacío-Presión para maderas empotradas en el suelo), constituyendo en España una moderna tecnología tendente al incremento de la vida media de trabajo de la madera en sus diversos campos de aplicación.

Estos tipos de tratamientos han sido empleados por Conalsa desde el comienzo de sus actividades tanto dentro del ámbito del Mobiliario Urbano como, en general, dentro de todos aquellos trabajos que se ejecutan empleando la madera como materia prima.